Palabras que salen sin bozal, de temas a los que les anda por oxigenarse fuera de la cueva de las orquídeas susurrantes o de la cabeza de cualquiera.
15.12.09
Un "enlace" mental por un cumpleaños ajeno
19.11.09
La misa no deja de ser una cosa muy curiosa
15.11.09
Ya llegué, y el gemido no era aquí...
13.11.09
Escupido verborréico de madrugada
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10.11.09
Ya valió la otra cuchara roja
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19.10.09
Ahora resulta que mientras me tardo... pretexteo!
Pero en fin, el caso es que tengo un par de temas sobre el papel, chingones y MUY poco profundos, pero ando tan tan en el piso, que ahora no me da la concentración para acabar lo que empiezo. Lo único bueno, es que como tampoco posteo nada que vaya a salvar la paz mundial, no pasa nada.
Lo que sí, es que estaba en mitad de mi auto drama donde me ENCANTA auto compadecerme y además crearme eso miles de males físicos, como joderme a cachos completos la espalda, nuca, etc. (todo nada mas de tensión)… sumado a que a mi compu personal le dio por crashearse a medias, y que además a mis amigos también les pasan cosas complicadas y así, cuando llega a mis manos una joya cabrona. Un documento de esos a los que les llaman “novelas gráficas”, pero que es en realidad una cascada de imágenes espectaculares, que te invitan a agarrar los carboncillos y un par de acuarelas, y darle pesado a dibujar.
Aparte, como los días han estado de “clima cama”, sumado a que el tubo me jodió medio fin de semana, el estrés me mandó a bajarle el nivel de corredera, y una suma de otras cuantas cosas… pues la neta es que me devoré el librito y no mamar!
Estoy enamorada de una historia que corre a lo largo del Thames, y que… bueno, así cómo suena de raro, me cae que hasta querría ser partícipe de la historia (negra negra negra). Pero el punto es que en la contraportada (y chingón que esté ahí, tan a mano), aparecen unas descripciones de personajes y de la historia que… (cara aquí de su servidora: Babeando)
Uffffffffffff!
Y bueno, aquí les dejo una mini mini probadita de semejante cosa:
“...can´t forget her. The memory of her love consumes his days and haunts his dreams.”
El sábado me salí de la cama a medio día (luego de una mañana de leer) que vivo en un Londres frío y oscuro, donde ella no siempre fue ella, él es un personaje, y además, creo que ya solo me quiero dedicar a dibujar y a volar entre historias que terminan por hacerme sonreír.
Tell me dark
Y no me cuentes de nada más en lo que emprendo la caminata rumbo a esa tierra donde comeremos un poco de shakti pa.
21.8.09
Una más de mis neurosis más pura "1"
De las cosas que más me gusta que se hagan en “versión de bajo presupuesto” y no en la original, es esa de peinarse con una cola de caballo muy, muy relamida (si se puede hasta con gel). Y en lugar de ponerse el listón a juego con los zapatos, el bolso y el cinturón. Se amarran una agujeta o cualquier cosa que le haga de lacito, pero nada más para que se “tape” la liga con la que se peinaron.
Mi estupidez es muy grande, pero esto si, que nada más no lo puedo entender.
Sabor a nube o a mi qué!
Papelitos encontrados "7"
Me asaltaron a mitad de la noche con una dosis de lo que yo necesitaba.
¿Será cierto o será auténtica necesidad inventada?
El caso es que ahí estaba, y mi aburrimiento se ahogó en un hoyo de olvido.
Hoy evoco el evento y sonrío.
Fue tierno, estuvo lindo.
Te debo una y tu, me debes un beso!
Papelitos encontrados "6"
Me quedé sola y como esperando. Estaba en medio de ideas y de una cama elástica entre frazadas y sonrisas.
El tiempo corría y mis minutos se llenaban de misterio. Un tanto de miedo.
-Quiero respirar y mirar-
Cuando miré, no había nadie, sólo el sonido del motor de un taxi.
Papelitos encontrados "5"
Papelitos encontrados "4"
Un saxofonista va caminando. Las sombras son largas y se distorsionan en su camino.
El balcón está cerrado, y dentro, ella está dormida.
El tiempo pasó. Las manecillas nunca se detuvieron. Un sonido acompañaba a la soledad en la calle.
No era un ojo, no era un labio.
Era todo y no era nada. Era un sueño.
¿Dónde está lo desleal?
… Ella despertó.
8.7.09
De a litros
Digo, también hay un titipuchal de otras que te amargan de mala manera la existencia… Pero la pura verdad ¿Quién quiere andarse fijando en esas?
Safo!
Así que más bien hay que enfocarse en lo que a uno realmente le gusta, le da placer, te hace sonreír, y hasta sentir rico.
Mmmmmmm!
Yo soy una más que confesada adicta al chocolate. Chingarme una barra (o dos, o tres, o más de medio kilo) de ese manjar, me parece de las cosas más sin igual de la vida.
Además de eso, saltar olas mediano-grandes en un mar a temperatura chingona (dísese del mar de mi pueblo), es otra de las cosas que más me pueden hacer sentir bien.
Como casi cualquier ser humano de más de (¡¡¡Ya no sé ni cómo a qué edad se empieza con esos placeres!!!)… la edad que a cada quien le pasa, soy muy fan de los atascones de besos. Si, si, de esos que tienen hasta choque de dientes, mordida de labio y quien quita y hasta babeada chorreante por el cuello. Y que cuando termina, tienes o por lo menos sientes, que todo el borde de la boca está irritado.
Otra de esas cosas que me dan un placer infinito, es el olor a la cáscara de limón, o de casi cualquier cítrico. Mmmmmmmmm! Acidito, fresquecito, mmmmmmm!
Hay de placeres a placeres.
Lavarse los dientes es uno de esos placeres cotidianos que, al igual que cepillarse con tantita fuerza el pelo desde la raíz por las noches, es delicioso. También el aventarse a dormir profundo después de un día de mierda… o por lo menos después de haber tenido varia actividad y que las piernas ya están acabadas.
Comer cuando te estás partiendo de hambre, y el humor ya empieza a correr peligro de desaparecer, es otra de esas sensaciones dignas de ser nombradas.
Pero la neta, una de las que mas, mas, mas, mas, mas, mas cabrón me gustan, es la de hacer pipí. Creo que lo que hace que me despierte de buen humor, es que siempre mi primer actividad es correr a hacer un pis. Uffffffffff! eso si se siente rico, rico.
Llegas ya sudando al baño más próximo y ¡hummm! como que hasta se tarda en salir la carga.
Jijos!
Una vez terminada la acción, sientes una relajación como de algo muy cabrón. Es un descanso profundo, que viene de las entrañas y que te hace respirar profundo mientras te terminas de abrochar el pantalón. Después de un evento como ese, ya te pueden incluso dar una mala noticia sin que, siquiera, creas que te puede dar un infarto o algo semejante.
La verdad, he sido estreñida tooooda mi vida. Seguro cuando muy bebé, escuché a alguno de mis padres decir que los pañales costaban una lanota, o algo así, y paf! desde entonces solo visito el baño para placeres “pisicientos”, y suelo evitarme la vergüenza de decirle a quien espera afuera - Aguanta para entrar - y ponerme toda roja. Pero si admito que daría mi reino por ser más constante en ese otro tema.
Creo que gracias a mi estreñimiento, a mi mal gusto para hablar de cosas asquerosas y a la eterna comparación que existe entre el placer de hacer un pis, y el tormento que es esperar por hoooooras para que no salga nada, es que uno de mis temas favoritos, es hablar de caca.
Pero en fin, esta vez nada más quería comentar mi punto sobre los placeres. Sobre todo en el caso del de hacer pipí y tooooodo lo que rodea a este.
24.6.09
"Café con piernas"
Está cabrón como la muerte nos hace llorar, nos produce sentimientos de dolor, de expectación, de incertidumbre y de miedo a lo que va después de esto que conocemos vida.
Con este abuelo pasan sentimientos raros, porque la neta es que aunque nunca estuvo presente, siempre lo estuvo! Ya que mi mamá es una fanática de él, y siempre nos contaba anécdotas que lo engrandecían. Entonces, como buen héroe, era inalcanzable pero admirado.
Muy raro
No sé qué tan legítimo sea llamar abuelo a un señor que nunca se enteró que tenía nietos si no los tenía enfrente. Por lo tanto, yo nunca fui su nieta. Ese fue un trauma de vida, pero que ya hace algunos años logré asumir y resolver, disolviendo así, el dolor que me causaba el no existir para este tan importante personaje de las historias de mi vida.
Hace un par de semanas, justo en miércoles, tuve la suerte que de churro cuando llegué por la noche a casa, mi familia de allá estaba conectada y en pleno festejo, así que gracias a una cámara de video pude verlo “en vivo”, y no quedarme con la última imagen antes de esa, que tengo de él, que es muy cagada… pero no deja de ser embarazosa (para él) y por la que me quedé con un par de calcetines suyos, ya que si no, iba a tener que viajar con los pies mojados.
En fin, me siento totalmente ridícula de sentir esta pena profunda por alguien que apenas conocí, aunque por otro lado es que me educaron toda la vida bajo el firme juramento que amar y respetar a toda mi familia (los conociera mucho poquito o nada, en vivo y en directo o de a puras habladas, fueran creyentes de cosas que yo ni madres, o aunque no creyeran en verdades absolutas a las que yo sostengo mi vida). Pero no niego que, dentro de todo, lo que más pena me da, es que mi mamá se quedó sin papá. Y eso SI suena culero, ¿a poco no? Neta lo siento jefa, sabes que me encantaría qu elo hubieras disfrutado todo el tiempo, pero ora si que, qué te digo?, entre Pinochet y lo caro de lso pasaje sy lo lejos que se puso Chile del resto del mapa geográfico, pues nada más me da tranquilidad saber que estos últimos años, si lo tuviste mucho más para tí, y espero que ese sea el sentimiento que te quede, y no el de los 80s.
Desde que tengo uso de razón, cada vez que se terminaban las vacaciones, al momento de pasar a la aduana para volver a casa, había que despedirse de los abuelos con un fuerte abrazo, “porque nunca se sabía si esa era la última vez que los veríamos”. ¡Chíngate esa! cuando tienes 4, 5, 8 o 12 años.
Fueron 30 años de ser extraños, pero también 30 años de ser parientes. Además al Don, le había dado por nacer 60 años menos un día antes que yo, dato estúpido, pero que igual siempre me causó ilusión. Y de hecho admito, que la gente que conozco del 4 de octubre, me da confianza per sé, y ahora que lo pienso, na más conozco hombres que nacieron el 4 de octubre… si algún día enloquezco (ya clínicamente) seguro pensaré que todos tienen parte del espíritu de mi abuelo. Ja ja ja
A lo largo de mi vida no ha habido muchos muertos. Pero siempre que alguien que conozco muere, lo primero que pienso después de toda la parte típica de que no haya muerto con dolor y esas cosas, es que: ¡Por favor NO se me vaya a aparecer como fantasma!
Uta!
Es que vieran lo cobarde que soy!
En fin, tooooodo el choro anterior, es más bien como para rendirle un homenaje, porque de lo poco que lo conocí, una cosa que me quedó muy marcada más allá de que odiaba el color verde (algo que evidentemente no heredé), y que era un maniático de las herramientas (algo que si qué heredé), es que cuando salía del trabajo, se iba a tomar un café a uno de esos lugares que en Santiago se llaman “Café con piernas”.
No tengo idea si lo hacía siempre, o sólo de vez en cuando. Pero lo que sí, es que una vez cuando tenía como 6 años, fuimos mi mamá y yo a buscarlo al trabajo y luego nos llevó a uno de esos lugares… creo que me sigo riendo de la explicación. Resulta que en esos cafés, las señoritas que atienden usan unas faldas tan pequeñas, que por debajo de las mesas solo se ven piernas, y es por eso que la gente va al “café con piernas”.
Creo que después de aquella visita, hice que me invitara a uno de esos lugares cada vez que lo visité, y en el último viaje, aunque no fui con él, entré igual a uno, con mi hermana y mi mamá, para contarle la historia a mi hermana, y reírnos las 3, de esta especie de chiste provinciano y mocho, pero que en realidad es una joya de la cultura chilena.
En fin, ojalá que el abuelo esté en el lugar que imaginó que iría cuando ya no viviera en este mundo, y de paso espero, que donde quiera que sea ese lugar, le sirvan unas botanitas, unos taquitos de pastor y que de menos se eche un partido donde ganen los Pumas (aunque él ni sepa que existe semejante religión).
17.6.09
Paladar muerto... o extenuado
¿Te acuerdas del “Flotante”?
Mmmmmmm!
Cuando me dejaban, yo lo pedía de coca-cola con helado de limón. Pero mi amiga mblm. Lo pedía de Fanta con helado de vainilla, un auténtico Chemise!
Siempre quise probar el huevo con mucha cátsup, pero nunca me gustó tanto la cátsup como para hacerle eso al huevo… aunque ahora, ya a varios años de distancia, me arrepiento de no haberlo hecho, pues así que digamos: ¿Qué sabroso le salía ese huevo mañanero preamanecer de desayuno escolar a mi pobre madre en estado de zombi?… pues la neta no era exactamente un platillo!
Pero creo que igual deberían darle un premio a mi mamá, por haberse acercado a la estufa con fuego, en completo estado de dormidés, he incluso haber tenido la destreza para poner aceite y cosas que saltaban y la podían quemar… y salió invicta de años de ese ejercicio dormida. (Felicidades jefa, me cae que tu si eres un ejemplo a seguir y mi paladar un conejillo de indias muy obediente!)
"Ella es bonita"
¿Por qué será?
Si no lo tienes, más lo quieres…
¿Por qué será?
Cuando lo tienes ya no quieres.
El mundo no entiende de amores ya.
Estoy tan cansada de esperar.
Si duermo, despierto para bailar.
Y tú no te decides por ninguna de las 2.
Y tú no te decides por ninguna de las 2.
¿Por qué será?
Si estoy, tus ojos van de viaje.
¿Por qué será?
No estoy, me ven por todas partes.
El mundo no entiende de amores ya.
Tu madre seguirá escuchando la misma historia en el teléfono…
Si duermes despiertas para pensar.
Y tú no te decides por ninguna de las 2.
Y tú no te decides por ninguna de las 2.
Ella es bonita.
Ella es bonita.
Aunque tiene mal humor,
Aunque no me quiere a mí…
Ella es bonita.
Ella es bonita.
Ella es bonita.
Aunque no te deja ir,
Aunque no me quiere a mí…
Ella es bonita.
26.5.09
Un enojo sacado como posteo
20.4.09
Radioasalto
Gracias a cualquier dios misericordioso, en esto del Internet, nadie tiene por qué saber, que el lugar desde el que se transmite dicho programa, es el exéntrico y lleno de incongruencias pueblo que se cree ciudad, llamado Puebla. (Chíngale, mañana despúes de haber escrito semejante descripción de la ciudad con más iglesias católicas (que donde fueran Estadios de los Pumas, otra descripción sería) por metro cuadrado, me cae que amaneceré muerta).
El caso es que cada lunes y miércoles, a eso de las 10 a 12 de la noche por http://www.radioasalto.org/ el muchacho nos ofrece variadísima temática pa escuchar.
Él, es un guapote, detesta visitarme en el D.F. y por eso se hace de novias del interior de la repúdica.
Pero sabemos que lo hace, nada más porque como es un pueblerino, cree que haciéndose el difícil nos va a gustar más.
Ingénuo él!
jajajajaja
16.4.09
Uno de esos reencuentros de antaño
Mmmmmmmm!
Obvio el güey estaba “im-pre-sio-nan-te” ante los ojos de cualquier escuinclita de secundaria. Pero ni por error volteaba a ver a ninguna de sus fans, quienes podíamos pasar horas mirándolo hacer acrobacias sobre esa bici rara.
Pues anoche, saliendo muy tarde de la oficina, y con una palidez aun más extrema que la que me caracteriza, voy ya casi llegando a mi calle, indecisa entre chingarme un esquite de la esquina del banco, o por fin animarme a probar las hamburguesas que se ponen en el cruce del Ermita, pero al mismo tiempo haciendo memoria de unos espárragos que tenía en mi refri, cuando escucho que alguien me llama.
- Reputísima madre!- fue lo primero que pensé, - ahora si ya no me salvo y me van a bajar hasta los chocolates sin azúcar que me acaba de regalar mi papá -
Me volteo ya muy dispuesta a ser asaltada, cuando voy viendo a un güey, si bien no de 19, ni con alambres en la boca, ni montado en una bici, pero si con una sonrisa perfecta, parejita parejita, unas canitas irresistibles arriba de las orejas, mal rasurado, con una sudadera morada que le quedaba que ni pintada y si, tenis chingones (Seguro no me fijé en cada uno de esos detalles cuando apenas me di la vuelta. La verdad es que se me frunció desde el ceño hasta el cicirisco en menos de un nanosegundo). Pero el supuesto asaltante, además de no tener cara de “Ya te la ensarté”, sabía mi nombre y me sonrió.
Una vez pasada la taquicardia de ese primer instante, ya mi lenta materia gris hizo conexiones y si, reconocí a aquel amor de principios de adolescencia.
Llevo desde anoche haciendo memoria de su nombre, pero la pura verdad es que creo que nunca lo supe. Seguro le puse un mote referente a su belleza, su bici o su trabajo dental, pero no, na mas no doy con si alguna vez supe cómo se llamaba… Ya para ahora da igual, ¡ya me dijo hasta su 2do apellido!
Si a los 13 me hubiesen dicho que unos añitos después (pocos pocos), ese güey se me iba a presentar, me cae que me hubiera quedado sentadita estudiando muchas más tardes de las que lo hice, en lugar de salir a verlo lucirse en la bici o paseando al perro. Pero como obvio eso si que no lo podía saber en aquella época en la que me acomplejaba que todos los pantalones me quedaran cortos y que usaba agujetas fosforescentes en los tenis y en la cabeza, pues no estudié mucho y no saqué promedio de honor en la secu.
Luego de disculparse por haberme asustado (lo notó por mi cara, no por mi grito) y de acercarse a saludar ya más en forma, me dijo que vive muy cerca de donde estábamos (y por lo tanto, muy cerca de mi casa) y que ya van varias veces que me ha visto pasar.
Nada más de pensar que el güey me reconocía y que me tenía ubicada ya de “mayorcita”, me puse roja roja roja, (como no es mi costumbre) y repasé miles de líneas con las que le podía seguir la plática. Claro, pura mamada, como preguntarle si estudia o trabaja?, o que si es casado?, o si su mamá se sigue pareciendo a Yury?... Lo bueno es que este hombre resultó ser un gran conversador, y me ahorró cagarla buscando un tema ideal.
Por si para este momento del relato, ya están avanzando la historia a cuando terminamos revolcándonos sobre la alfombra de su casa, haciendo innumerables veces el amor mientras se escuchaban los pájaros (y los primeros trailers) del amanecer por su ventana, les mato la idea y les adelanto que NO.
Que ni madres!
Evidentemente si hubo sonrisitas y miraditas de esas que te sacan como un brillito del ojo, pero nada más. El güey está poca madre, insiste que cuando yo tenía como 17 bailamos “matador“ en una fiesta, y que si no me peló más, fue porque yo iba acompañada de alguien más (seguro era mi hermano!).
Por si acaso ya le pregunte si le gusta el té, (Y me dijo que él más bien suele tomar café (Bien! Eso siempre da esperanzas!!!)), opté por no darle mi tradicional papelito de Hello Kitty donde viene casi hasta mi tipo de sangre, pero anotó mi número en su cel. Y quedamos en desayunar donde los chinos una mañana de fin de semana para ponernos al día de lo que han sido las vidas entre los 13 y los…
Espero postear pronto novedades con este reencontrado vecino guapo, que la verdad, nada más de saber que decora el barrio, ya me hace sonreír.
15.4.09
Zapatitos, diseño y arquitectura... por qué soy tan frívola!
3.4.09
Sección amarilla
Espero no deprimir a nadie con esto, pero no por no querer regalar pañuelos kleenex al lado de esto, voy a dejar de decir lo siguiente:
Me cae que lo que más nos gusta de hablar de infancia, es recordar aquella época en que todo lo podíamos.
Más de una tira cómica de Mafalda narra esa sensación de lo absoluto que sentimos cundo chicos.
Es más, me parece incluso absurdo llamar a la etapa de infancia, como “cuando éramos chicos” si la neta, es todo lo contrario. De chavitos es cuando más grandes somos, llegamos a todos lados, no hay no que valga y la imaginación no se da de topes con nada.
- ¿Te cae que no vuelo con esta capa? -
-¡Obvio que soy bailarina con esta falda!-
-Si subo mi silla a la mesa y me paro en ella, ¡soy más alto que tú!-
Y tantas y tantas otras soluciones para poder hacer lo imposible.
Además, cuando ya de plano se te pone la cosa difícil de niño, nada como sacar un par de lagrimitas y dejarlas correr por tus tiernas mejillitas, para que te lean ese cuento otra vez, o te columpien más alto, o simplemente, para que te dejen estar otro ratito más en ese lugar donde te la estas pasando increíble.
- ¿Cómo que no voy a llegar hasta allá? Si traigo mis zapatos mágicos de ¡princesa super poderosa!-
Parece que los adultos no entienden nada caray!
Si na más con poner estos librotes amarillos aquí, ya no necesito la sillita de bebé en la que ni quepo.
Y vieras que luego ese mismo par de tomos, me funcionan para alcanzar el lavamanos, sacarles unas hojitas para hacer la ranita de origami que acabo de aprender, y que a mis papás les van a gustar mucho ahora que regresen de trabajar.
De niño no hay meta que no alcances… excepto cuando te da sueño y ahí sí todo, ¡que se vaya a la tiznada!