26.5.09

Un enojo sacado como posteo

¿En qué momento pasó el tema de tomarse las vacaciones a ser un motivo de estrés profundo?
Una cosa es que como trabajador asalariado, uno deba responder con toda responsabilidad a sus labores, saber distinguir en qué momento, las fechas son o no favorables para poder tomarse un descanso, y otra cosa muy distinta, es que a uno lo presionen de forma, incluso amenazante para tener que joderse, mal planear y chingarse unos días que quizás, no son siquiera los óptimos para descansar.
Toda la vida el tema de las vacaciones ha sido un momento de reflexión sobre lo que necesita el alma para cambiar de
aires y así, verdaderamente regresar renovada a la vida cotidiana.
Tener los pies ligeros es algo que me ha caracterizado desde siempre y si, lo admito, mientras más lejos pueda ir, pues mejor resultará el sabor de haberme tomado vacaciones.
Hace más de una semana si bien es cierto, se nos delimitaron fechas para elegir una semana de vacaciones ya próxima a un par de compañeras de trabajo y a mí.La verdad es que he estado analizando las opciones que tengo para hacerme un viajecín que valga la pena aunque sea corto, y para eso, antes debo tener conocimiento de mis finanzas reales y de algunas prioridades de la vida cotidiana, que son como masticar chicle y ya!
Pues hoy, he respondido con total honestidad ante un correo de presión, y la respuesta que he recibido, la verdad, aunque gubernamental y de absoluto despliegue de poder, me ha parecido más que certera, una bomba que ha detenido toda idea de plan ante una amenaza.
Puedo aceptar muchas cosas con una sonrisa de lado, puedo tratar de no ser tan crítica ante lo evidente, y además soy, con todo y que no suele parecerlo, bastante “aguantavara” frente a situaciones que, vistas por otros, más que humillantes o de demostración de rango, caen en lo ridículo y lo hasta divertido por absurdo.
Pero lo que si no puedo, es ser presionada para divertirme, para hacer planes de cosas que serán, a lo largo de la vida, lo que si me va dejando un buen sabor de boca, y más, si serán eventos previos a etapas fuertes de trabajo.
No sé, creo que es muy duro el valor que se le da al poder, cuando este sirve para la manipulación de decisiones de carácter mucho más vitales, que un simple capricho envidioso sin venir a cuento.
Lo que si me queda claro, es que una de las cosas que más depresión me pueden causar, es la falta de atención y el respeto a la vida independiente de los otros, de los que tenemos a nuestro alrededor.
Y de ser posible, no pretendo caer en el terror, ante la amenaza que se me ha impuesto esta mañana.

4 comentarios:

  1. ufff, ni que lo digas!!! yo no hay nada que desteste más que la falta de respeto y esta cosa tremenda que tenemos los mexicanos de la "hora nalga" y miles de vicios laborales horrendos. No caigas en el terror y vete de vacaciones!!!

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  2. Muy bueno tu blog, escribes muy bien, gracias por compartir tus fantasías y realidades, saludos desde Monterrey, México

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  3. Me agrado mucho tu post, no se si yo pudiera aguantar dicho despligue de poder sobre mi, tal vez no.

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  4. Qué buen tema para un post, tienes toda la razón, ¿por qué ellos tienen que decidir cuánto y cuándo? Es detestable...

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