23.2.09

Del domingo por la noche

Ahora que me empiezan a gustar los domingos por la noche, creo que es momento de volverme a preocupar.
Cómo es posible que le esté agarrando el gusto a lo que más odio desde pequeña?
¡Chale!
Pero no puedo negar que una de las virtudes de los domingos por la noche, es justo que no hay absolutamente NADA que hacer, y es justo por eso, que comienzo a cogerles el gustito, con un nuevo plan que sólo se puede hacer los domingos por la noche… porque es ese momento de la semana en que de plano no hay nada que hacer.
Que bruto, qué creativo se puede poner uno cuando no tiene nada que hacer, eh!
La verdad es que amo esa incertidumbre de que cualquier cosa puede pasar. Pero nada muy eterno, porque a la mañana siguiente, haya sido lo que haya sido la noche del domingo, igual te tienes que para a trabajar.
¡Vaya mierda!
Anoche me hice de un scanner e impresora, después cené una de esas comilonas monumentales, jugué varios partidos de tenis (en el wii, obvio) y luego de tratar de dormir sin mucho éxito, me vi una película enterita mmm.
La noche del domingo anterior me invitaron al cine, pero como las salas estaban a un costado de un supermercado, aproveché para hacer la compra de la semana antes de ver animación, después todavía hubo tiempo para un té y hasta para una buena sesión de cosquillas… Todo esto terminó además, en una serie de buenas conclusiones tomadas ya el lunes por la mañana. Pero puras cosas que no dejaron de asentar mi nuevo sentimiento sobre lo buenos que ahora pueden ser los domingos por la noche.
Podría irme así, de atrás pa más atrás, de domingo en domingo. Hace tres domingos estaba en una ciudad congelada, llamada Madrid, bebiendo fantas de limón para pasar toneladas de patatas bravas, croquetas y boquerones en vinagre, mientras veía a otros amigos comer unas crocantes orejitas fritas (bduajjjjj!). Y reíamos y nos criticábamos y obvio profundizábamos sobre tan extenso tema como lo es el del clima!
Y así, la verdad es que los últimos domingos de mi vida, casi todos los de este año, debo mencionar, han tenido su toque nocturno, que saca de contexto a todo ese odio acumulado por una vida, a tan ineludibles horas de un fin de semana.
Será que siempre odié el domingo por la noche, porque pasan la Hora Nacional, cortando así, incluso la programación cuasivariada de la radio?
Pues no lo sé, pero si me queda claro que este año, quedará marcado en mi memoria, como el año en el que le he perdido el asco a los domingos por la noche.
Lo que si que me preocupa, es que ahora que me gustan, que otro momento de la semana será el que categóricamente voy a tener que odiar?
Y de una vez aclaro, no me haré enemiga acérrima de los lunes “am”, porque para ese club, ya están saturadas las inscripciones.
Acaso odiaré los miércoles por la tarde, que es cuando se puede ir al cine más barato?
Pero yo trabajando siempre ese día salgo tan madreada que lo último que se me antoja es irme a meter al cine… U odiaré los jueves por la noche, ya que me angustia no salir de fiesta esa noche, o peor aún, que tal que de ahora en adelante me hago ferviente odiadora a los martes a la hora de la comida?... a no, no puedo, es mi día de comer en el mercado, y esas pinches flautas de papa con queso, verdaderamente me hacen sonreír.
En fin, creo que estoy en drogas, pero que pronto encontraré un bonito horario de la semana que sea digno para ser odiado por mi persona, en de mientras… ya me siento más tranquila de no odiar los domingos por la noche, un rito añejo y ya incluso hasta un poco
“sinsentido”.

6 comentarios:

  1. Yo opino que odies los miércoles. Porque el lunes lo puedes ignorar como cualquier mortal que vive los lunes a las 8 am en medio del periférico, el martes no porque vas al marcado, jueves y viernes pues ya es prácticamente finde... así que yo digo que los miércoles. Son taaaaan equis. Digo yo! jajaja

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  2. Yo digo que odies odiar...

    Porque odiar un día en especifico, si ya se te fue la maldición de odiar los domingos por la noche, no la dejes regresar jajaja

    Por cierto, yo no odio los lunes am, al contrario, los amo, es el díaque mas fresca estoy, y eso se lo debo a mis domingos de flojera infinita...

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  5. Querida, sinceramente yo creo que si se trata de odiar uno debe detestar los jueves por la mañana porque son la víspera de un gran fin de semana que culmina en esos domingos caseros y cosquilludos que tanto hablas. No se porque pero algo me dice que últimamente andas tomando muchas malteadas :) Será?
    Besos
    cl

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  6. Paulina,
    Los miércoles no me sonaron tan mala idea, hasta que me acordé que es el día en que el cine sale mas barato y que además, pue ses como el climax de la semana! ya que pasa ese día, vamos muy muy encarrerados al fin, y eso siempre me da ilución.

    Hayde,
    Odio odiar pero me es inevitable! Y te cae que lso lunes am estas fresquita? No pue sfelicidades mana! Porque para mi son la levantada más difícil, me acostumbro rápido los fines de semana a despertar despues de que el cuerpo dice: Basta!

    Carozqueta,
    Qué pedo con borrar tus propios comentarios? Eso no se hace! jejeje

    Anónimo "Cl",
    si si, ya se sabe que lo mío lo mío son las malteadas, jijiji
    Qué mas me sabes?
    No!
    Mejor ni me lo digas jejeje

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